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Raíces de Barro inicia en El Cuco para dignificar el trabajo de las mujeres alfareras

Por Mujeres Luciérnagas

marzo 29, 2026

Lectura de 5 min

Raíces de Barro inicia en El Cuco para dignificar el trabajo de las mujeres alfareras

El pasado 28 de marzo, Mujeres Luciérnagas: Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos del Sur puso en marcha el programa “Raíces de Barro: Procesos Alfareros hacia la Sostenibilidad y la Vida Digna” en la Colonia El Cuco, municipio de San Marcos, Guerrero.

El inicio de este programa representa un paso importante dentro de una ruta de trabajo construida junto con las mujeres alfareras de la comunidad. En El Cuco, el barro no es únicamente una materia prima: forma parte de la historia familiar, la economía local, los saberes transmitidos entre generaciones y la identidad cultural del territorio.

Raíces de Barro. Un programa nacido de la escucha comunitaria
“Raíces de Barro” tiene como antecedente el Diagnóstico Participativo realizado el 27 de febrero con la presencia de más de 30 mujeres alfareras. A través del diálogo horizontal, la escucha activa y el análisis colectivo, fue posible reconocer las fortalezas de su organización e identificar los principales obstáculos que afectan su actividad productiva.

Entre las necesidades detectadas destacó la dificultad para acceder al barro. Para obtener esta materia prima, las artesanas debían recorrer trayectos de hasta tres kilómetros y transportar cargas considerables bajo condiciones físicamente demandantes.

Este esfuerzo constante generaba afectaciones en su salud, consumía parte importante de su tiempo de trabajo y limitaba la elaboración y comercialización de sus piezas. Por ello, acercar el barro a la comunidad fue definido como una acción prioritaria.

Primera fase: acercar el barro y dignificar el trabajo
Como respuesta directa a la necesidad expresada por las alfareras, la primera fase del programa consistió en la entrega estratégica de 21 toneladas de barro en distintos puntos de la Colonia El Cuco.

La materia prima permitirá elaborar aproximadamente 2,000 piezas de alfarería y beneficiará directamente a más de 30 mujeres, quienes ahora dispondrán de mejores condiciones para continuar con su trabajo artesanal.

Esta acción contribuye a reducir el desgaste físico asociado con la recolección y el traslado del barro, optimizar los tiempos de producción y fortalecer la economía de las mujeres y sus familias.

Sin embargo, no se trata únicamente de transportar tierra. La entrega representa una acción concreta para reconocer y dignificar un oficio ancestral que durante generaciones ha sostenido la vida comunitaria y que, pese a su valor cultural y económico, ha permanecido históricamente invisibilizado.

En El Cuco, cada pieza de barro conserva una parte de la memoria del territorio. En las manos de las alfareras, la tierra se transforma en utensilios, artesanías, sustento familiar y continuidad cultural. El barro se convierte así en símbolo de resistencia, identidad y futuro.

Un proceso construido con la comunidad
“Raíces de Barro” no es un programa asistencialista. Es un proceso construido desde la comunidad, con la comunidad y para la comunidad.

Desde Mujeres Luciérnagas creemos que las transformaciones sostenibles nacen de la escucha, la participación colectiva y el reconocimiento de las capacidades que ya existen en los territorios. Por esta razón, las decisiones y acciones del programa parten de las experiencias, necesidades y propuestas expresadas por las propias mujeres alfareras.

La entrega de barro constituye apenas la primera fase de una estrategia integral. Las siguientes etapas contemplan el fortalecimiento de capacidades, el acompañamiento organizativo, la mejora de los procesos productivos y la construcción de alternativas para una comercialización justa.

El propósito es generar condiciones que fortalezcan la autonomía económica de las artesanas, protejan sus conocimientos tradicionales y abran caminos hacia una vida digna y sostenible.

Alianzas que fortalecen el territorio
La primera fase del programa fue posible gracias a la suma de voluntades y al trabajo coordinado con autoridades y representantes de la comunidad.

Agradecemos al comisario municipal de la Colonia El Cuco, José Guadalupe Mendoza Vázquez, por su apoyo, compromiso y capacidad de organización, fundamentales para realizar esta jornada.

Reconocemos también la gestión de la regidora de Equidad y Género y de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, Lic. Karen Dimayuga Luna, cuya sensibilidad, disposición y respaldo permitieron consolidar este esfuerzo. Su participación refleja la importancia de escuchar a las mujeres de San Marcos y acompañar procesos orientados a dignificar su trabajo.

Seguimos construyendo desde el territorio
El inicio de “Raíces de Barro” reafirma el compromiso de Mujeres Luciérnagas con la paz territorial, la memoria comunitaria, la sostenibilidad y el desarrollo con justicia social y perspectiva de género.

Seguiremos caminando junto a las mujeres alfareras de El Cuco, reconociendo sus saberes, fortaleciendo su organización y acompañando las acciones que ellas mismas han definido como necesarias.

Porque dignificar el trabajo de las mujeres también significa preservar la memoria de los pueblos, fortalecer las economías comunitarias y transformar las estructuras que históricamente han limitado su desarrollo.

Seguimos sembrando esperanza, organizando dignidad y construyendo futuro desde los territorios del sur.

M

Sobre Mujeres Luciérnagas

Colaboradora de Mujeres Luciérnagas.

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