El barro de El Cuco llega al Mercadito de Emprendedores del Programa Delfín
El barro de la Colonia El Cuco llegó a un nuevo espacio de encuentro, intercambio y reconocimiento. Mujeres Luciérnagas: Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos del Sur participó en el Mercadito de Emprendedores realizado en el Hotel Emporio Acapulco, como parte de la Segunda Asamblea Ordinaria del Programa Delfín.
Durante la jornada se presentaron y comercializaron piezas elaboradas por las mujeres alfareras de El Cuco, comunidad perteneciente al municipio de San Marcos, Guerrero. Su presencia permitió compartir con académicas, académicos, estudiantes y visitantes de distintas partes del país la riqueza cultural de un oficio transmitido entre generaciones.
La primera fase respondió a una necesidad prioritaria: facilitar el acceso a la materia prima. Para ello, se entregaron 21 toneladas de barro en distintos puntos de la comunidad, reduciendo los recorridos y el esfuerzo físico que las artesanas realizaban para obtenerlo.
Las piezas presentadas en el Mercadito de Emprendedores fueron creadas con ese barro gestionado colectivamente. Ver la materia prima transformada por las manos y los saberes de las alfareras, y posteriormente colocada en manos de visitantes de diferentes lugares del país, demuestra cómo una acción territorial puede avanzar desde la atención de una necesidad inmediata hasta la apertura de oportunidades económicas.
Eliminar intermediarios permite que los ingresos obtenidos lleguen directamente a las mujeres productoras y sus familias. También favorece que las personas compradoras conozcan quiénes elaboraron las piezas, de dónde provienen y qué conocimientos comunitarios se encuentran detrás de cada una.
Cada pieza adquirida representa un reconocimiento al tiempo, la creatividad, la experiencia y el esfuerzo necesarios para transformar el barro en objetos que conservan la memoria cultural de San Marcos.
Visibilizar un arte ancestral
La alfarería de El Cuco constituye un patrimonio vivo. Sus técnicas, formas y procesos han sido transmitidos principalmente por mujeres, quienes han sostenido este oficio como parte de la vida cotidiana, la economía familiar y la identidad comunitaria.
Presentar sus creaciones en un encuentro de alcance nacional permitió visibilizar estos saberes ante integrantes de comunidades académicas y estudiantiles. Asimismo, abrió la posibilidad de generar nuevas redes, ampliar los canales de difusión y fortalecer el reconocimiento social del trabajo artesanal.
La presencia de estas piezas en el Programa Delfín confirma que los conocimientos construidos en las comunidades también tienen un lugar relevante en los espacios educativos, científicos y de intercambio profesional.
Fortalecer el emprendimiento comunitario
Otro de los propósitos de esta participación fue fortalecer las capacidades de comercialización vinculadas con el trabajo alfarero. La sostenibilidad de esta actividad no depende únicamente de la producción: también requiere espacios dignos de exhibición, estrategias de promoción, contacto directo con las personas consumidoras y condiciones de venta justa.
Desde Mujeres Luciérnagas consideramos que el emprendimiento comunitario debe respetar la identidad cultural y colocar en el centro las decisiones, capacidades y necesidades de las productoras. No se trata de desvincular las piezas de su historia para convertirlas únicamente en mercancía, sino de reconocer su procedencia y asegurar que su comercialización beneficie a quienes preservan el oficio.
Su participación en el Mercadito de Emprendedores representa un avance hacia la sostenibilidad y la vida digna. Cada pieza vendida respalda la autonomía económica de las artesanas, contribuye a preservar sus conocimientos y reconoce la resiliencia de las mujeres del sur.
Desde Mujeres Luciérnagas continuaremos abriendo caminos para que el trabajo de las alfareras llegue a nuevos espacios, sea valorado justamente y se convierta en una fuente de bienestar para sus familias y su comunidad.
Seguimos transformando el barro en oportunidades, la memoria en reconocimiento y la organización comunitaria en caminos hacia un futuro más justo.
Sobre Mujeres Luciérnagas
Colaboradora de Mujeres Luciérnagas.