Pensar el 25N: juventudes y liderazgos femeninos frente a las violencias en Guerrero
Un espacio para conmemorar, denunciar y exigir
El 25 de noviembre de 2025, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Mujeres Luciérnagas: Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos del Sur participó en las Jornadas de Comunicación 2025 de la Universidad Loyola del Pacífico.
La Biblioteca Carlos Escandón recibió el foro “Pensar el 25N: liderazgos femeninos y juventudes en resistencias vs. violencias y crisis en Guerrero”, impartido por Mujeres Luciérnagas.
El encuentro reunió a estudiantes de las licenciaturas en Comunicación y Diseño Gráfico, así como a integrantes de la comunidad universitaria, para conversar sobre las distintas manifestaciones de la violencia contra las mujeres y analizar cómo se relacionan con la crisis social que atraviesa Guerrero.
Este 25N no fue una celebración. Fue una jornada para conmemorar a quienes ya no están, denunciar las violencias que continúan presentes y reafirmar el compromiso colectivo de construir una sociedad en la que todas las mujeres puedan vivir con libertad y sin miedo.

Mirar de frente las violencias
Durante el foro se abordaron temas como los tipos de violencia, la desigualdad, la violencia feminicida y la situación que viven actualmente las mujeres en Guerrero.
La conversación permitió señalar que la violencia contra las mujeres no pertenece exclusivamente al ámbito privado ni puede entenderse como una suma de casos aislados. Constituye una violación de los derechos humanos y un problema social sostenido por estructuras que reproducen la desigualdad, el silencio y la subordinación.
Reconocer las distintas formas de violencia es indispensable para dejar de normalizarlas. Algunas son visibles y dejan huellas inmediatas; otras se esconden en expresiones cotidianas, relaciones desiguales, estereotipos, prácticas institucionales o mensajes que minimizan y responsabilizan a las propias víctimas.
Hablar de estas realidades dentro de una universidad contribuye a que las juventudes desarrollen herramientas para identificarlas, cuestionarlas y actuar frente a ellas.

Los medios también construyen realidades
La participación de estudiantes de Comunicación y Diseño Gráfico permitió reflexionar sobre la responsabilidad que tendrán como futuras y futuros profesionales en la representación de las violencias.
Los medios de comunicación no sólo informan: también deciden qué historias reciben atención, qué palabras se emplean para narrarlas y cuáles voces son reconocidas como fuentes legítimas. Una cobertura poco sensible puede culpabilizar a las víctimas, justificar a los agresores o presentar la violencia feminicida como un hecho aislado y desprovisto de contexto.
Por el contrario, una comunicación responsable puede contribuir a visibilizar las causas estructurales de la violencia, colocar en el centro la dignidad de las víctimas y evitar la difusión de imágenes o expresiones que revictimicen.
No invisibilizar estas realidades implica nombrarlas correctamente, investigar sus contextos y comprender que detrás de cada cifra existe una vida, una familia y una comunidad afectada.

Liderazgos que nacen de la memoria y del territorio
El foro también permitió reconocer los liderazgos femeninos que surgen en las comunidades para enfrentar las violencias y sostener la vida colectiva.
En Guerrero, muchas mujeres encabezan procesos de búsqueda, acompañamiento, defensa del territorio, organización vecinal, educación, trabajo comunitario y preservación de la memoria. Aunque sus acciones resultan fundamentales, sus nombres y contribuciones no siempre aparecen en los relatos públicos.
Estos liderazgos no se construyen únicamente desde los cargos formales. También nacen en las familias, los barrios, las escuelas, las comunidades y los espacios donde las mujeres se organizan para responder a una necesidad compartida.
Recuperar sus historias permite comprender que la resistencia se encuentra en lo cotidiano y que la memoria puede convertirse en una herramienta para transformar el presente.

Juventudes que sostienen caminos de esperanza
Las juventudes ocupan un lugar central en la construcción de nuevas formas de relacionarnos. Su participación no debe limitarse a escuchar discursos sobre las violencias: es necesario reconocerlas como agentes capaces de cuestionar prácticas normalizadas, transformar sus entornos y construir alternativas.
El diálogo con las y los estudiantes abrió un espacio para pensar, sentir y compartir. También permitió reflexionar sobre la manera en que las juventudes pueden participar desde sus profesiones, relaciones y comunidades en la prevención de las violencias.
Cada mensaje, imagen, diseño, nota periodística o contenido digital puede reproducir la desigualdad o contribuir a combatirla. Por eso, fortalecer una mirada crítica y sensible también es una forma de resistencia.
En medio de las crisis, las juventudes continúan sosteniendo caminos de esperanza. Escuchar sus preguntas y perspectivas es indispensable para que la reflexión se convierta en acción.

Un feminismo colectivo, comunitario y situado
Desde Mujeres Luciérnagas construimos un feminismo colectivo, comunitario y situado en las realidades de Guerrero. Esto significa partir de las experiencias de las mujeres, escuchar las necesidades de los territorios y reconocer que las violencias no afectan a todas de la misma manera.
Nuestro trabajo busca crear espacios donde la palabra circule, las memorias sean reconocidas y las personas puedan encontrarse para imaginar respuestas colectivas.
El foro “Pensar el 25N” representó una oportunidad para encender una luz dentro de la comunidad universitaria y recordar que la palabra también puede convertirse en una forma de resistencia.
Agradecemos a la Universidad Loyola del Pacífico por abrir este espacio dentro de las Jornadas de Comunicación 2025 y a las y los estudiantes que participaron con disposición para mirar de frente las violencias y reflexionar sobre su responsabilidad ante ellas.
Por las mujeres que ya no están.
Por quienes luchan cada día, muchas veces en silencio.
Por las niñas y jóvenes que vienen detrás.
Para que ninguna luz se apague.
Para que las reflexiones se conviertan en acción.
¡Ni una menos!
Sobre Mujeres Luciérnagas
Colaboradora de Mujeres Luciérnagas.
