Construyendo redes de apoyo y comunidad

Mujeres de Guerrero y Bolivia tejen memoria, comunidad y defensa del territorio en Acapulco

Por Mujeres Luciérnagas

octubre 08, 2025

Lectura de 6 min

Mujeres de Guerrero y Bolivia tejen memoria, comunidad y defensa del territorio en Acapulco

Un primer encuentro para tejer comunidad

El 7 de octubre de 2025, Mujeres Luciérnagas: Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos del Sur llevó a cabo su primer evento público: la conferencia internacional “Memorias, cuerpos y defensa del territorio: experiencias del Feminismo Comunitario en Bolivia”, impartida por América Maceda Llanque, vocera nacional del Feminismo Comunitario Abya Yala–Tejido Bolivia, activista y defensora del territorio.

La Biblioteca Pública Municipal No. 22 “Dr. Alfonso G. Alarcón”, ubicada en el Zócalo de Acapulco, abrió sus puertas para recibir este encuentro, realizado en colaboración con el Movimiento Orgánico Feminismo Comunitario Costa Chica de Guerrero, Feminismo Comunitario Abya Yala–Tejido Bolivia, Feminismo Comunitario Guerrero y Radio Chilate.La jornada reunió a mujeres agraristas, parteras, integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, activistas sociales, estudiantes y representantes de organizaciones civiles, instituciones municipales y la Universidad Autónoma de Guerrero. Más de 30 organizaciones estuvieron representadas en este espacio plural de escucha, reflexión y participación.
Entre las asistentes se encontraron Emma Mora, Socorro Gil y Samantha Colón, cuyas trayectorias y experiencias forman parte de las luchas que las mujeres sostienen en Guerrero frente a la desaparición de personas, la violencia y la defensa de la vida comunitaria.

Feminismo comunitario, memoria y descolonización

Durante su intervención, América Maceda Llanque compartió algunos de los conceptos construidos y reinterpretados desde el Feminismo Comunitario, a partir de las resistencias históricas y las luchas sociales de los pueblos indígenas de Bolivia.

La ponente explicó que el patriarcado no puede comprenderse únicamente como la opresión ejercida por los hombres contra las mujeres, sino como un sistema histórico que articula múltiples formas de explotación, discriminación y violencia contra las personas, las comunidades y la naturaleza.

Desde esta perspectiva, el Feminismo Comunitario propone pensar y sentir la transformación desde la comunidad, reconociendo que las violencias patriarcales, capitalistas y colonialistas atraviesan tanto los cuerpos como los territorios. Al mismo tiempo, advierte que las mujeres padecen formas particulares y agravadas de explotación y violencia, por lo que sus derechos y sus luchas no deben relegarse en nombre de otros procesos de transformación social.

Maceda Llanque también invitó a cuestionar las prácticas culturales que reproducen la desigualdad dentro de los propios pueblos. La descolonización, señaló, implica recuperar la memoria y construir caminos de liberación surgidos de las experiencias, necesidades y saberes de cada territorio.

Las reflexiones de la ponente propiciaron una participación activa de las y los asistentes, quienes compartieron experiencias, preguntas y perspectivas vinculadas con la realidad social de Guerrero. El encuentro permitió reconocer coincidencias entre las luchas de las mujeres bolivianas y guerrerenses, especialmente en la defensa del territorio, la preservación de la memoria, el trabajo comunitario y la búsqueda de una vida libre de violencias.

Mujeres Luciérnagas: Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos del Sur con América Maceda Llanque, vocera nacional del Feminismo Comunitario Abya Yala–Tejido Bolivia, activista y defensora del territorio.

De la doloridad a la acción colectiva

Durante el encuentro, Mujeres Luciérnagas presentó su propuesta de trabajo articulada en cuatro ejes: Paz, Memorias, Territorios y Desarrollos. La colectiva busca recuperar y visibilizar los liderazgos históricos y cotidianos de las mujeres del sur, en particular aquellos que suelen permanecer fuera de los relatos oficiales.

Linayme Reyes, integrante de Mujeres Luciérnagas, destacó la necesidad de reconocer a las mujeres que han sostenido a sus comunidades durante momentos de crisis. Después del huracán Otis, por ejemplo, numerosos liderazgos femeninos surgieron en los barrios y colonias de Acapulco para organizar la alimentación, la recuperación de los espacios y el cuidado comunitario.

Muchas de estas mujeres no aparecen en los libros ni son nombradas públicamente; sin embargo, sus acciones han sido fundamentales para levantar y sostener sus territorios. Recuperar sus historias es una forma de hacer memoria, reconocer su fuerza y abrir caminos para las generaciones siguientes.

El diálogo también permitió reflexionar sobre la doloridad, entendida como el hermanamiento que nace de las experiencias de dolor compartidas por las mujeres guerrerenses. Mujeres Luciérnagas busca partir de ese reconocimiento sin permanecer únicamente en el sufrimiento: el propósito es transformar la memoria y el dolor en organización, acompañamiento y acción colectiva.

La presencia de mujeres con trayectorias, saberes, experiencias y afinidades políticas diversas confirmó que es posible encontrarse desde las necesidades comunes. Como colectiva apartidista, Mujeres Luciérnagas promueve espacios en los que puedan dialogar distintas voces para construir propuestas relacionadas con la paz, la defensa de los territorios, la sostenibilidad, la economía solidaria y el desarrollo comunitario.

Mujeres agraristas, parteras, integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, activistas sociales, estudiantes y representantes de organizaciones civiles, instituciones municipales y la Universidad Autónoma de Guerrero.

Una red de mujeres encendida en Acapulco

Este primer evento dejó una certeza: en Acapulco existen mujeres dispuestas a encontrarse, escucharse y tejer redes más allá de sus diferencias. La memoria, la solidaridad y la defensa de la vida pueden convertirse en puntos de partida para imaginar otras formas de habitar nuestros cuerpos, comunidades y territorios.

La conferencia también tuvo eco en la prensa local. El Sur de Acapulco destacó las reflexiones de América Maceda Llanque sobre el patriarcado, la descolonización y la necesidad de no postergar la lucha por los derechos de las mujeres.

Para Mujeres Luciérnagas, este encuentro representó el inicio de un trabajo colectivo que seguirá recuperando memorias, reconociendo liderazgos y creando espacios para la reflexión y la esperanza.

Agradecemos a América Maceda Llanque, a la Biblioteca Pública Municipal No. 22 “Dr. Alfonso G. Alarcón”, a las organizaciones colaboradoras y a todas las personas que compartieron su presencia, su experiencia y su palabra.

En Acapulco encendimos nuestra primera luz. Ahora toca mantenerla viva y permitir que otras luces se sumen.

América Maceda Llanque, vocera nacional del Feminismo Comunitario Abya Yala–Tejido Bolivia, activista y defensora del territorio.

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Sobre Mujeres Luciérnagas

Colaboradora de Mujeres Luciérnagas.

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